Guía para familias de deportistas

Dolor en deportistas jóvenes: escuchar antes de exigir

Durante el crecimiento, aumentar demasiado rápido la carga o repetir un mismo gesto puede irritar músculos, tendones y zonas de crecimiento. El objetivo no es abandonar el deporte, sino identificar la causa y regresar de forma segura.

Carga y recuperación

¿Por qué aparece el dolor por sobreuso?

Una lesión por sobreuso aparece cuando el tejido recibe cargas repetidas sin tiempo suficiente para adaptarse. Suele relacionarse con cambios bruscos de volumen o intensidad, temporadas sin descanso, especialización temprana, técnica inadecuada o recuperación insuficiente.

En niños y adolescentes también deben considerarse las placas de crecimiento y las apófisis: zonas temporalmente más vulnerables a la tracción durante los periodos de crecimiento rápido.

Tres deportistas jóvenes con las zonas del talón y la rodilla relacionadas con lesiones por sobreuso resaltadas
El lugar exacto del dolor orienta la evaluación: talón, tuberosidad tibial y polo inferior de la rótula son zonas frecuentes durante el crecimiento.

Tres localizaciones frecuentes

Talón: enfermedad de Sever

Dolor en la parte posterior o inferior del talón, relacionado con correr y saltar. Es una irritación de la apófisis del calcáneo y suele mejorar al reducir la carga, ajustar el calzado y trabajar la flexibilidad de la pantorrilla.

Debajo de la rodilla: Osgood-Schlatter

Produce dolor y sensibilidad sobre la tuberosidad tibial, donde se inserta el tendón rotuliano. Es habitual en etapas de crecimiento y deportes con carreras, saltos y cambios de dirección.

Polo inferior de la rótula: Sinding-Larsen-Johansson

El dolor se localiza en el extremo inferior de la rótula y aumenta con saltos, carrera, sentadillas o escaleras. Comparte el mecanismo de tracción repetitiva del aparato extensor.

Cuándo consultar

Señales que requieren valoración

Dolor intenso después de un trauma, deformidad o incapacidad para apoyar la extremidad.

Inflamación importante, articulación caliente o roja, especialmente si hay fiebre o decaimiento.

Dolor nocturno persistente, dolor en reposo o síntomas que progresan sin relación clara con la actividad.

Cojera mantenida, pérdida de fuerza, bloqueo o sensación repetida de que la articulación falla.

Dolor muy localizado sobre un hueso que aumenta al saltar o correr, por posible lesión por estrés.

Síntomas que no mejoran al reducir la carga o que reaparecen cada vez más temprano durante el ejercicio.

Actuar temprano

¿Qué hacer cuando comienza el dolor?

Modificar la carga: disminuir o pausar temporalmente la actividad que causa dolor. No se recomienda continuar “para probar si se pasa”.

Mantener movimiento indoloro: se pueden conservar otras actividades que no provoquen síntomas, siempre que no exista una lesión aguda que requiera inmovilización.

Aliviar y recuperar: el frío puede utilizarse por periodos cortos para comodidad. Sueño, hidratación, nutrición y días de descanso forman parte del tratamiento.

Corregir el factor desencadenante: revisar cambios de entrenamiento, superficie, técnica, calzado, fuerza y flexibilidad antes de volver a la carga completa.

Movilidad y prevención de recaídas

La importancia de los estiramientos

Durante los periodos de crecimiento rápido puede aumentar la tensión de cuádriceps, isquiotibiales, gemelos y sóleo. Un programa constante y bien realizado ayuda a conservar la movilidad y puede disminuir la tracción sobre el talón, la tuberosidad tibial y el polo inferior de la rótula.

Los estiramientos deben ser suaves, sostenidos y sin rebotes. Deben producir sensación de tensión, no dolor. Son un complemento del ajuste de cargas, la recuperación y el fortalecimiento; no sustituyen la valoración cuando hay signos de alarma.

Ver guía de estiramientos

Retorno progresivo al deporte

El regreso debe avanzar de movimientos básicos a gestos específicos del deporte y, por último, a entrenamientos completos y competencia.

Sin dolor ni cojera en actividades diarias.

Movilidad completa o equivalente al lado sano.

Fuerza y control suficientes para correr y saltar.

Entrenamiento progresivo sin dolor durante ni al día siguiente.

Preguntas frecuentes

¿Debe suspender completamente el deporte?+

No siempre. En lesiones por sobreuso suele ser suficiente retirar temporalmente los movimientos que producen dolor y mantener actividades alternativas que sean indoloras. Si existe cojera, dolor importante o sospecha de lesión aguda, debe suspenderse la práctica y solicitar valoración.

¿Es normal que duela porque está creciendo?+

El crecimiento puede hacer más sensibles algunas zonas donde los tendones se unen al hueso, pero el dolor localizado, repetitivo o limitante no debe atribuirse automáticamente al crecimiento. Conviene identificar la zona y revisar la carga deportiva.

¿Siempre se necesitan radiografías?+

No. Muchas lesiones por sobreuso se diagnostican con la historia y el examen físico. Las imágenes se reservan para traumatismos, dolor persistente, hallazgos atípicos o sospecha de lesión ósea, articular o de la placa de crecimiento.

¿Cuándo puede volver a competir?+

Cuando pueda caminar, correr, saltar y realizar los gestos de su deporte sin dolor ni cojera; tenga movilidad y fuerza similares al lado sano; y tolere una progresión de entrenamientos sin que los síntomas regresen durante ni al día siguiente.

Fuentes de apoyo: Pediatric Orthopaedic Society of North America (POSNA), American Academy of Orthopaedic Surgeons (AAOS) y American Academy of Pediatrics.

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