
Varo fisiológico
Las rodillas permanecen separadas cuando los tobillos están juntos. Suele ser bilateral y disminuye gradualmente al acercarse a los 24 meses.
Alineación y crecimiento
El eje de las piernas cambia de manera natural durante la infancia. Primero predomina el varo, después aparece el valgo y finalmente se alcanza una alineación madura con un valgo leve.

Línea de tiempo
Las edades son aproximadas. Existe variabilidad normal, por lo que siempre se interpreta la forma de ambas piernas junto con la evolución del niño.

Las rodillas permanecen separadas cuando los tobillos están juntos. Suele ser bilateral y disminuye gradualmente al acercarse a los 24 meses.

Después de una fase casi neutra entre los 20 y 30 meses, las rodillas se acercan y los tobillos se separan. El valgo suele ser máximo entre los 4 y 5 años.

El valgo disminuye gradualmente hasta estabilizarse. La alineación normal del adulto conserva habitualmente un valgo leve, no una pierna completamente recta.
Nacimiento
Varo
20–30 meses
Casi neutro
4–5 años
Máximo valgo
7–8 años
Valgo leve estable
La edad por sí sola no basta. La asimetría, la progresión y los síntomas pueden indicar enfermedad de Blount, alteraciones metabólicas, displasias óseas o secuelas de una lesión de la fisis.
Señales para consultar
En nuestra práctica no recomendamos zapatos ortopédicos, plantillas, férulas ni órtesis para corregir el genu varo o el genu valgo infantil. Estos elementos no modifican de manera predecible el crecimiento del fémur o la tibia ni aceleran la corrección fisiológica.
Cuando la alineación no mejora, el paso correcto no es cambiar de aparato: es confirmar la causa, localizar la deformidad y valorar cuánto crecimiento queda.
Cuando no mejora
Si se sospecha una deformidad patológica, una radiografía panorámica de pie permite estudiar el eje mecánico y determinar si el origen está en el fémur, la tibia o ambos.
En niños con crecimiento suficiente, una hemiepifisiodesis temporal puede reducir progresivamente la deformidad. El momento se calcula de forma individual y exige controles periódicos.
Si queda poco crecimiento, la deformidad es compleja o se necesita una corrección inmediata, puede estar indicada una osteotomía.
Mensaje clave: la preadolescencia puede ofrecer una ventana útil para el crecimiento guiado, pero la decisión no se toma solo por la edad. Depende de la causa, la magnitud, la progresión y el potencial de crecimiento.
Guía educativa general. La evolución y el tratamiento deben individualizarse mediante valoración clínica por ortopedia infantil.